Ir al contenido principal

PARTICIPACION Y CIUDADANIA EN TEUSAQUILLO 2020, EJERCICIOS DE PLANEACIÓN PARTICIPATIVA


Desde hace ya varias administraciones y cada cuatro años en Bogotá,  asistimos al ritual de la Planeación Participativa en forma de Encuentros Ciudadanos; una especie de momento de comunión entre  la administración y la ciudadanía, en el que los vecinos interesados, líderes y sabedores del territorio, expresan y hacen catarsis para manifestar las necesidades, potencias, sueños y demandas de las gentes del territorio y la administración hace pública su intención de construir colectivamente y  con la gente, el Plan de Desarrollo Local como quiera que este se llame. Este año el ejercicio además incluyo el poder decidir la priorización de los conceptos de gasto que estaban predefinidos por el Plan de Desarrollo Distrital y que obtuvieron su porcentaje presupuestal correspondiente, trascendiendo así en algo el carácter consultivo que hasta ahora ha tenido la participación.

Cada cuatro años se repite la urgencia de aportar y revisar diagnósticos, líneas base, documentos de empalme, memorias, matrices, fichas técnicas que le permitan a la nueva administración entender la realidad local, aprehender el territorio; herramientas que le faciliten dimensionarla en su justa medida y reconocer en ella el valor simbólico y expresivo que la caracteriza. Cada cuatro años se repite un vertiginoso proceso de pedagogía de la participación para tratar de sensibilizar aceleradamente sobre la importancia de decir, de opinar, de mirar sobre lo que a todos como ciudadanos nos interesa: lo público, el bienestar y el buen vivir de quienes habitamos y convivimos en este territorio y dentro de estos límites de lo que llaman Teusaquillo.

Es por ello que pensar el Desarrollo en clave de Cultura Ciudadana,[1] en donde la norma administrativa se cruza con el hacer ciudadano, en donde la verticalidad del sistema burocrático se encuentra con la horizontalidad de la ciudadanía libre y espontánea, como lo propone este Nuevo Contrato social  y Ambiental para la ciudad y para la localidad, se convierte en reto para la ciudad y en un desafío para las  admiraciones a la hora de planear y cogobernar con la sociedad civil; a la hora de concertar las decisiones y de definir presupuestos.

Como todo contrato, que es en esencia un acuerdo entre partes, este reconoce por un lado a la Administración como la institucionalidad en pleno que tiene a su cargo la tarea del estado, que no es más que propender y garantizar a la ciudadanía las condiciones de vida digna y bienestar con todo y lo que ello implica en un estado de derecho como el nuestro y por otra parte distingue a la comunidad como sujeto de derechos, como benficiario de la planeación del desarrollo, como protagonista incidente en la planeación estratégica del territorio. Como Nuevo Contrato este deberá suprimir, cuestionar y transformar las cláusulas del anterior que restrinjan, constriñan o recorten los derechos y los deberes de la ciudadanía en la construcción de localidad y sean contrarios a las necesidades, intereses y expectativas de la comunidad.

Pensar un Nuevo Contrato social y ambiental implica una nueva manera de relacionamiento entre la administración y la comunidad y de ellas con el planeta, todas en un acuerdo de beneficio  Socio Ecológico ambiental  y Climático [2] que permita redimensionar el modelo de gobierno y ampliar el espectro del ejercicio de la ciudadanía, mas allá de votar y pagar. Implica también una manera diferente de abordar el desarrollo y el buen vivir con nuevas maneras de ser y hacer, con una nueva cultura, con nuevas buenas practicas que permitan construir políticas y planes de manera colectiva y ascendente, fundados sobre los valores que faciliten avanzar en el reconocimiento y la valoración del otro en la práctica.

Este reconocimiento en la práctica se da en la visibilización, en la escucha, en la respuesta efectiva y oportuna, en el nombrar, en la valoración de la voz ciudadana que surge de los territorios, en la legitimación de los diagnósticos perceptivos del vecindario que conoce su barrio más allá de la mirada institucional siempre técnica y estadística. El reconocimiento del otro en este Nuevo contrato social y ambiental, radica también en que las metas de los programas planteados se ajusten a las expectativas, las aspiraciones y las necesidades expresadas por los ciudadanos en los escenarios de participación este año y no a los objetivos y sesgos de una administración que tenga de antemano trazado el destino de la localidad.

Un Nuevo Plan de Desarrollo para Teusaquillo fundado en un Nuevo Contrato Social y Ambiental, obliga a considerar todo lo que Teusaquillo significa para quienes habitan en su territorio y para la ciudad que encuentra en ella una oferta de servicios y recursos de los cuales disfruta a diario.  Un nuevo plan de Desarrollo para Teusaquillo implica reconocer que Teusaquillo es territorio y lugar de referencia, nodo y coordenada básica del desarrollo cultural de la ciudad, modelo de desarrollo ambiental y sostenible, motor de impulso a la economía Bogotana, pero requiere también aceptar que es una localidad con carencias, debilidades y vacíos que requieren de voluntad política y carácter institucional para ser satisfechas y suplidas.

Teusaquillo se merece un plan nuevo, diferente del anterior, que le permita fortalecer su identidad como una localidad, un plan que le permita reconocerse en sus aspiraciones y sus metas, un plan que determine el derrotero del progreso y la inclusión, del cumplimiento voluntario de la norma y la corresponsabilidad social,  de la solidaridad entre vecinos que “tejen Barrio”[3]. Teusaquillo se merece un Plan que la posicione en la ciudad más allá de ser una localidad Dotacional y de servicios, un Plan que la dignifique y le permita ser reconocida como motor de la ciudad, necesita un Plan que le dé nuevos Aires y que le permita respirar mejores niveles de vida que se correspondan con las expectativas de la comunidad que la vive a diario.

 

 

 

 



[1] Ley, moral y Cultura. A, Mockus.

[2] Luis Jorge Garay, Conferencia on line https://www.facebook.com/BanrepculturalTunja/videos/3458785587506007

[3] Melissa Cuevas Circuito Armenia

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

CASA DE LAS CULTURAS DE TEUSAQUILLO.

Hace ya muchos años que la noción de cultura dejo de ser solo aquello que todo el mundo confundía con las manifestaciones artísticas para convertirse en un campo complejo de las relaciones humanas que involucra las prácticas, los gustos y los saberes y que configuran junto con el patrimonio elementos constitutivos para la planeación del desarrollo del sector cultural en el territorio.  P racticas Artísticas, Culturales y patrimoniales deben ser atendidas por el estado en sus diferentes dimensiones y se debe impulsar el fortalecimiento del sector traduciendo ello en políticas y proyectos de desarrollo que permitan la promoción económica, la transformación social y la ciudadanía activa. Ello implica la corresponsabilidad de las instituciones y participación real efectiva y organizada de quienes hacer parte del sector Arte, Cultura y Patrimonio, más aún cuando nos encontramos y Ad portas de los Encuentros Ciudadanos y los Presupuestos Participativos. Los Encuentros Ciudadanos que data...